Tu corazón se acelera o se salta un latido: ¿cuándo preocuparse?
Tu corazón se acelera o se salta un latido: ¿Cuándo preocuparse?
¿Alguna vez has sentido que tu corazón se acelera de repente, da un vuelco, se salta un latido o late de una forma diferente a la habitual?
Esta sensación se conoce habitualmente como palpitaciones y es un motivo frecuente de consulta médica. Aunque muchas veces no esconden un problema cardíaco importante, en determinadas ocasiones pueden estar relacionadas con una arritmia que conviene estudiar.
La clave no está solo en notar que el corazón “late raro”, sino en saber cómo aparecen esas palpitaciones, cuánto duran y qué otros síntomas las acompañan.
¿Qué son las palpitaciones cardíacas?
Las palpitaciones son la percepción consciente de los latidos del corazón. Cada persona puede experimentarlas de una manera diferente.
Algunas describen que el corazón late demasiado rápido; otras sienten golpes fuertes en el pecho, pequeños “saltos”, pausas entre latidos o un ritmo irregular.
Pueden durar apenas unos segundos o mantenerse durante más tiempo y aparecer tanto durante el ejercicio como estando en reposo.
Aunque la sensación puede resultar preocupante, tener palpitaciones no significa necesariamente tener una enfermedad cardíaca.
¿Por qué puedo sentir que mi corazón se acelera o se salta un latido?
Existen numerosas situaciones cotidianas capaces de modificar temporalmente nuestro ritmo cardíaco.
El estrés, la ansiedad, dormir poco, realizar ejercicio intenso o consumir demasiada cafeína pueden favorecer la aparición de palpitaciones.
También pueden relacionarse con otros factores o problemas médicos, por lo que cuando los episodios son frecuentes, aparecen sin una causa clara o presentan determinadas características es importante realizar una valoración.
En algunos casos, detrás de esas sensaciones puede existir una arritmia cardíaca.
¿Qué es una arritmia?
Una arritmia es una alteración del ritmo normal del corazón.
Puede hacer que este lata demasiado rápido, demasiado despacio o de manera irregular.
Existen muchos tipos de arritmias y su importancia clínica es muy diferente. Algunas son benignas y apenas necesitan seguimiento, mientras que otras requieren un diagnóstico preciso y, en determinados casos, tratamiento.
Por eso, ante unas palpitaciones recurrentes, lo importante no es intentar identificar por nuestra cuenta qué está sucediendo, sino registrar el ritmo cardíaco durante los síntomas siempre que sea posible y estudiar su origen.
Palpitaciones: ¿Cuándo debería preocuparme?
No todas las palpitaciones requieren la misma atención.
Hay determinados síntomas que, cuando aparecen asociados a las palpitaciones, hacen especialmente importante la valoración médica.
Entre ellos se encuentran:
- Mareo intenso o sensación de desvanecimiento.
- Pérdida de conocimiento o síncope.
- Dolor u opresión en el pecho.
- Falta de aire importante.
- Palpitaciones muy rápidas o mantenidas.
- Episodios que aparecen durante el ejercicio.
- Palpitaciones recurrentes que cada vez aparecen con mayor frecuencia.
Además, los antecedentes personales y familiares también son importantes. La presencia de una enfermedad cardíaca conocida o determinados antecedentes familiares puede hacer necesario un estudio específico.
Si las palpitaciones se acompañan de dolor intenso en el pecho, dificultad respiratoria importante, desmayo u otros síntomas graves o de aparición brusca, debe buscarse atención médica urgente.
¿Y si siento que el corazón “se salta” un latido?
Es una descripción muy habitual en consulta.
En ocasiones, esa sensación de pausa, salto o golpe más fuerte puede estar relacionada con extrasístoles, que son latidos que aparecen antes de lo esperado dentro del ritmo
cardíaco.
Muchas extrasístoles son benignas, especialmente en personas sin enfermedad cardíaca estructural. Sin embargo, si son muy frecuentes, generan síntomas importantes o aparecen en determinados contextos, puede ser conveniente estudiarlas.
Por tanto, la sensación por sí sola no permite saber si existe una arritmia relevante.
¿Cómo se estudian las palpitaciones?
El primer paso es realizar una historia clínica detallada.
Para el cardiólogo resulta especialmente útil conocer cuándo comenzaron las palpitaciones, con qué frecuencia aparecen, cuánto duran, si comienzan y terminan bruscamente, qué estaba haciendo el paciente en ese momento y si existen otros síntomas asociados.
A partir de esta información puede ser necesario realizar diferentes pruebas.
El electrocardiograma (ECG) permite analizar la actividad eléctrica del corazón en un momento concreto.
Pero existe una dificultad: muchas palpitaciones son intermitentes. El paciente puede acudir a consulta y tener un electrocardiograma completamente normal porque la arritmia no está ocurriendo precisamente en ese momento.
En estas situaciones pueden utilizarse sistemas de monitorización electrocardiográfica ambulatoria, como el Holter u otros dispositivos de registro durante periodos más prolongados.
El objetivo es intentar establecer una relación entre el síntoma que siente el paciente y el ritmo que presenta su corazón en ese momento.
Dependiendo del caso, el cardiólogo también puede recomendar otras exploraciones para estudiar la estructura y el funcionamiento del corazón.
¿Puede el estrés provocar palpitaciones?
Sí. El estrés y la ansiedad pueden aumentar la frecuencia cardíaca y hacer que percibamos nuestros latidos con mucha más intensidad.
La cafeína, la falta de descanso y otros estimulantes también pueden contribuir.
Pero atribuir automáticamente unas palpitaciones recurrentes al estrés sin haber valorado antes sus características puede hacer que pasemos por alto otras posible causas.
Especialmente cuando los episodios se repiten o aparecen acompañados de otros síntomas, una valoración cardiológica permite diferenciar una respuesta fisiológica de una posible alteración del ritmo cardíaco.
No todas las palpitaciones son peligrosas, pero tampoco conviene ignorarlas
Sentir ocasionalmente un latido diferente no significa necesariamente que exista un problema.
Sin embargo, cuando las palpitaciones se repiten, duran más de lo habitual, aparecen sin una causa evidente o se acompañan de mareo, falta de aire, dolor torácico o pérdida de conocimiento, es recomendable estudiarlas.
El objetivo no es realizar pruebas innecesarias, sino entender qué está ocurriendo y determinar si existe una arritmia que necesite seguimiento o tratamiento.
Conoce a nuestro equipo profesional: Dr. Ignacio Gil, especialista en Cardiología y Arritmias
En ReNNova Medicina, el Dr. Ignacio Gil, especialista en Cardiología con especial dedicación al estudio de las arritmias, aborda las alteraciones del ritmo cardíaco desde una valoración individualizada.
Porque detrás de unas palpitaciones pueden existir situaciones muy diferentes, el diagnóstico comienza por escuchar al paciente, analizar las características de los episodios y seleccionar las pruebas adecuadas para intentar identificar su origen.
¿Por qué ReNNova?
En ReNNova Medicina entendemos que un mismo síntoma puede tener causas muy diferentes.
Por eso, ante unas palpitaciones, el objetivo no es únicamente comprobar cómo late el corazón en consulta, sino estudiar cada caso de forma personalizada, teniendo en cuenta los síntomas, antecedentes y circunstancias de cada paciente.
La tecnología diagnóstica es fundamental, pero también lo es saber qué prueba necesita cada paciente y cómo interpretar sus resultados dentro de su contexto clínico.
¿Notas palpitaciones o latidos irregulares?
No todas las palpitaciones son peligrosas, pero tampoco conviene ignorarlas cuando aparecen de forma recurrente o acompañadas de otros síntomas.
Si notas que tu corazón se acelera, se salta latidos o late de forma irregular, una valoración cardiológica puede ayudar a determinar qué está ocurriendo.
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